Una vez más (y ya van unas cuantas) la realidad de nuestro pueblo se impone sobre los deseos de nuestros amados gestores y gobernantes. Y esta vez, es a cuenta de algo tan nuestro y tan típico como el flamenco.
Tranquilos, ni Sanz ni ninguno de sus asesores se van a arrancar por bulerías ni van a cantarse unos martinetes, ni siquiera se van a romper la camisa. No, nada de eso. Y es que por mucho que cueste creerlo, el Ayuntamiento ha decidido dar carpetazo este año al tradicional Festival de Flamenco que desde hace más de 30 años se veía desarrollando con relativo éxito en nuestro, culturalmente hablando, pueblo fantasma.
Leer más »